Altar del Corpus y procesión PDF Imprimir E-mail

El antiguo palio de Nuestra Señora de las Alegrías, pintado por Francisco Nogales en los años 20, constituía, sobre nuestro dosel de cresterías, un bellísimo fondo para nuestro Altar de este año, acogiendo la imponente custodia de la Divina Pastora de Santa Marina, de Sevilla. Descansaba este ostensorio sobre la peana de María Santísima del Pasmo, flanqueada la presea por los niños del misterio de la Sagrada Entrada de Jesús en Jerusalén. Se iluminaba el Altar con parte de la candelería  de nuestro paso de palio y sus antiguos candelabros de tres brazos. Su exorno los constituían variedad de flores blancas sobre nuestras nuevas jarras, espigas de trigo, panes, racimos de uva, frutas, cepas, romero, mantones de manila y las bambalinas del palio antes mencionado. A ambos lados del altar, dos mesas de credencias con incensarios, navetas, flores, racimos y óleos de los seises. Por el piso de la entrada de la Capilla y por la plaza, abundante romero. En su fachada y en las rejas de la Cruz, flores y buganvillas. Y dos guirnaldas de lentisco se cruzaban sobre el gran toldo blanco que se extendía desde el imafronte de Jesús hasta las casas colindantes.

Y por otro lado, como es costumbre, una nutrida representación de nuestra Hermandad integraba la Solemne Procesión del Santísimo Sacramento desde María Auxiliadora hasta Santiago en la tarde del día del Corpus Christi, formando parte del cortejo el Banderín del Grupo Joven, cirios tiniebla encendidos, varas y, por último, nuestro Estandarte Corporativo.