El resurgir PDF Imprimir E-mail

D. Liborio Acosta Carrera D. Liborio Acosta Carrera, como Hermano Mayor, se encarga en plena Guerra Civil, con un reducido grupo de hermanos y a costa de su propio dinero y trabajo, de la reorganización de la Hermandad, empezando por las obras del propio Templo y la recomposición de los retablos, que en lugar de ser quemados fueron derribados a hachazos, lo que permitió su recuperación.

Encarga seguidamente las actuales efigies de Nuestro Padre Jesús Nazareno y de María Santísima del Pasmo, en 1937 y 1938 respectivamente, al afamado y prolífico maestro imaginero sevillano D. Antonio Castillo Lastrucci.

Antonio Castillo Lastrucci Nuestro Padre Jesús Nazareno María Santísima del Pasmo

Manuel Cano Lagares Adquiere también en madera de caoba el paso procesional del Señor, al insigne tallista bollullero D. Manuel Cano Lagares, quien además realizaría la actual cruz de guía de la Cofradía, la cruz procesional del Señor y la talla de las maderas de la cubierta de la Capilla. Compra en 1938 a la Hermandad del Amor de Sevilla la que es a todas luces nuestra mayor joya: el manto procesional de la Virgen del Pasmo, bordado por D. Joaquín Díaz en 1890 para la también sevillana Virgen de la Amargura. La Santísima Virgen lo luce aquella misma Madrugada en el antiguo paso de palio azul que cobijaba a la antigua Imagen, tristemente desaparecida. A pesar de todos estos gastos y de las penurias económicas de aquella España, D. Liborio practicaba abnegadamente penitencia, el ayuno y la caridad, repartiendo alimentos y ropa entre los más desfavorecidos. D. Liborio continúa recuperando enseres y objetos litúrgicos, confecciona las listas de hermanos y nazarenos, y llega inclusive a redactar las Reglas de la Hermandad, que fueron presentadas a Palacio Arzobispal para su aprobación en 1944. Anteriormente, en 1943, cedieron techo, pilares y arcos de la Capilla, y se acomete su reconstrucción, finalizando ésta en 1946, como así reza en el azulejo conmemorativo de su portada. Como dato curioso, señalar que durante las obras las Sagradas Imágenes permanecieron en la casa de D. Liborio Acosta, en la calle Jesús, donde eran visitadas diariamente por infinidad de hermanos y devotos.

Antiguo Paso de Nuestro Padre Jesñus Nazareno Antiguo Paso de Palio de María Santísima del Pasmo

Emilio Senra Contioso Pero por problemas de aquél con el entonces señor cura párroco, D. Liborio Acosta es destituido de su cargo en 1949, enajenándose por esta causa de la Hermandad algunos enseres que él mismo había costeado, y de los que era legítimo propietario, según constaba en la documentación de los mismos. Le sustituye como Hermano Mayor D. Emilio Senra Contioso, a la sazón notario de la ciudad, hombre culto, preparado y de gran dinamismo. Se crea entonces la primera Junta de Gobierno propiamente dicha de nuestra localidad, pues por aquellos años las Hermandades bollulleras descansaban en una familia determinada. D. Emilio realiza el primer inventario de que se tiene constancia y continúa las obras de acondicionamiento y mejora de la Capilla, finalizando éstas en 1950. El 28 de Enero de ese mismo año se procede al traslado procesional de las Imágenes, que se cobijaron durante las obras en la Parroquia de Santiago Apóstol. En esas fechas se abre de nuevo la Capilla al culto y se celebra el primer Quinario a Nuestro Padre Jesús Nazareno. Se tenía costumbre, al término de la Función Principal de exponer la Imagen del Señor, en lugar del actual Besamano, en devoto Besapié; y de repartir caritativamente entre los pobres de solemnidad cientos de raciones de pan. En aquellos años, y como una reminiscencia del antiguo Sermón, la Cofradía, al llegar a la Plaza del Sagrado Corazón de Jesús y tras la alocución del Director Espiritual, rezaba agrupada la Estación Mayor al Santísimo Sacramento.

En 1951 y por mediación de la Junta de Gobierno y de D. Elías Montero Ruiz, se adquiere en Olot (Gerona) el grupo escultórico de la Sagrada Entrada de Jesús en Jerusalén, obra en serie de D. José Espuig, pasando a ser Titular de la Hermandad. Ese mismo año sale por primera vez "La Borriquita", acompañada por la Banda de Cornetas y Tambores de la Policía Armada de Sevilla, inaugurándose así el Domingo de Ramos en nuestro pueblo. Pero pasados unos años, todo el grupo escultórico pasa a ser guardado en un almacén y deja de procesionar.

Sagrada Entrada de Jesús en Jerusalén Nazarenos de La Borriquita

A D. Emilio lo sustituye en el cargo de Hermano Mayor D. Manuel Soto Calvo, por un periodo de tres años, y a éste a su vez, D. Francisco Calvo Valdayo, durante cuyo mandato se propicia en 1961 la conciliación con D. Liborio, mediante la que son recuperados aquellos bienes que anteriormente mencionamos.

D. Juan V. Garrido Escobar Entre 1962 y 1964 la Capilla permanece cerrada, debido al mal estado del tejado. Este último año D. Juan V. Garrido Escobar asume el cargo de Hermano Mayor y se encarga, junto con la colaboración de algunas hermanas devotas, de recaudar fondos para la restauración de la techumbre. Con D. Juan Garrido al frente nuestra Hermandad adquiere sus más altas cotas de esplendor, pues rodeado de experiencia y juventud, supo liderar a sus hermanos en el ingente trabajo que supuso dejar a nuestra Corporación en el lugar de relevancia que actualmente ocupa. La Imagen de la Sagrada Entrada de Jesús en Jerusalén reinicia los cultos en su mandato y vuelve a salir a las calles en el Domingo de Ramos.

En 1973 la Hermandad de la Columna pierde su Capilla, sita en la Plaza del Sagrado Corazón de Jesús, y a raíz de este triste acontecimiento sus Titulares, el Santísimo Cristo Atado a la Columna y Nuestra Señora de la Misericordia, estuvieron compartiendo con nosotros la Capilla de Jesús y saliendo procesionalmente desde ella hasta 1990, año de la bendición de su nueva sede canónica en la calle Velarde.

Expirando la década de los setenta, un acontecimiento decisivo para la Semana Santa de nuestro pueblo tiene lugar en el seno de nuestra Hermandad. Nos referimos a lo que se dio en llamar "Movimiento Costalero", mediante el que los antiguos cargadores asalariados dejan paso a las cuadrillas de hermanos. Son muchos los jóvenes que a raíz de esta experiencia y fascinados por ella se introducen  profundamente en nuestras Hermandades ocupando, en muchos y felices casos, cargos de responsabilidad en sus Juntas de Gobierno. D. José Andrade Zarza, en el paso del Señor; D. Juan Carlos Ortega Mateo, en el de la Santísima Virgen; y D. José Eladio Díaz Acosta, en el de la Entrada en Jerusalén, son los primeros capataces que capitanean aquella ilusionada pléyade juvenil; y acaban rebelándose más tarde como incansables trabajadores en pro de nuestra Corporación.

El movimiento costalero

En estos años las listas de hermanos y de nazarenos aumentan de forma espectacular y, motivado por esta novedosa manera de portar nuestros pasos procesionales, éstos tienen necesariamente que ser acondicionados y ampliados para cobijar las cuadrillas de costaleros en el interior de los mismos, pues lo tradicional en nuestro pueblo era cargar dichos pasos mediante vanos situados en su exterior. Este condicionante obliga, después de sucesivas modificaciones, a incorporar a las andas tanto de Nuestro Padre Jesús Nazareno como de María Santísima del Pasmo y La Sagrada Entrada de Jesús en Jerusalén, como nuevo elemento, el respiradero, y a comenzar casi a la vez los proyectos de tres nuevos pasos que a continuación detallamos. Para afrontar esos gastos la Hermandad se vuelca en numerosos actos y festivales "a beneficio de", con D. José Andrade Zarza como promotor de los mismos. Proliferan hasta el umbral del nuevo siglo y posibilitan el hecho superar la situación sin excesivas dificultades. Los conciertos de verano, el carrusel de caballos y la obra teatral "Estampas de la Pasión" quedarían en la memoria colectiva como prueba fehaciente de ello.

Antiguo Paso de Cristo con respiraderos Antiguo palio rojo Antiguo paso de La Borriquita